A veces nos quita el sueño pensar que una mudanza o un cambio de ciudad los pondrá tristes, pero ellos ven la vida más simple: su hogar no son cuatro paredes, sino tu paz. Teo y Tequila nos dicen que están listos para sus propios espacios, porque aunque no duerman bajo el mismo techo, sus corazones siguen conectados por un hilo invisible que nada puede romper.